El veto de China, Noruega y Rusia, sirvió para derrumbar la propuesta de crear tres nuevas áreas marinas protegidas en la Antártida, el mar de Weddel y la península Antártica occidental de una dimensión de 1,8 millones de kilómetros cuadrados. De nada ha servido el voto a favor de los otros 23 estados participantes en la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos reunida en Tasmania, Australia. (EFE)
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